
Tras los 10 despidos a principios de mayo, y luego de una audiencia el martes a la mañana, la fábrica de Alijor, ubicada en la localidad boanerense de Garín, ayer amaneció cerrada y con los autos de los directivos de la empresa bloqueando el portón de acceso por decisión del dueño de la fábrica. Con esta medida, son un total de 240 trabajadores que perdieron su fuente de trabajo.
Sigamos con el cambio! Eran horribles las Alijor! 🤦🏻♀️ #SiSePuede #Gato #GraciasMauri https://t.co/z4ohii3PBa— Glorii (@GloriaReyes239) 22 de mayo de 2019
Desde el sindicato de Trabajadores de la Alimentación, denuncian un lockout patronal e hicieron la denuncia ante la Secretaría de Trabajo. Pero la situación no ha cambiado.
Al parecer, el dueño de la fábrica -Benjamín Biderman, no quedó conforme con la comparecencia a la que se presentaron los representantes de Alijor SA por despidos, y cerró la fábrica sin mediar palabra.
“Venimos padeciendo persecuciones, hostigamientos y prácticas antisindicales” denunció uno de los trabajadores de la planta ligado al STIA.
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