
De acuerdo con el último IEF difundido por el organismo, el sistema financiero argentino tiene “niveles de liquidez y solvencia holgados, y el marco de supervisión y de regulación prudencial está en línea con los estándares internacionales”.
“Esta configuración le provee al sistema financiero un buen punto de partida para que pueda encarar un proceso de expansión sostenida de su actividad de intermediación, y así acercarse paulatinamente a la profundidad que observa el mismo sector en los países de la región y otros emergentes”, añadió.
Además, el informe precisa que “para que esto se consolide y el ahorro de los argentinos se canalice a través del sistema financiero, es fundamental el cumplimiento del propósito de mantener tasas de interés reales positivas para el depositante, en un entorno estable”.

No hay comentarios.